En una torre residencial el consumo se reparte de forma muy desigual: climatización, agua caliente y zonas comunes se llevan la mayor parte. Las medidas que no tocan esos tres capítulos tienen un impacto marginal por mucho que luzcan en el folleto.
Lo que sí funciona
- Protección solar en fachadas este y oeste, que es donde entra la carga fuerte.
- Ascensores con recuperación de energía en edificios de más de diez plantas.
- Iluminación de zonas comunes con control por presencia y regulación.
- Bombeo con variador de frecuencia en lugar de arranque directo.
Lo que rara vez compensa
Los sistemas de monitorización por vivienda sin nadie que interprete los datos, los aislamientos por encima del óptimo económico en un clima donde no hay demanda de calefacción, y la domótica que el residente medio desactiva en el primer mes.
La pregunta útil no es qué medidas son eficientes, sino cuáles se amortizan en un plazo que el promotor y el comprador aceptan.
