Resort de 420 habitaciones distribuidas en seis módulos de baja altura, con zona de spa, cuatro restaurantes y centro de convenciones. El encargo cubrió las tres disciplinas MEP desde el anteproyecto hasta la puesta en marcha.
Planteamiento
La dispersión de los módulos hacía inviable una única central de frío sin penalizar el bombeo. Se optó por dos centrales enlazadas que permiten operar una sola en temporada baja, cuando la ocupación no justifica ambas.
La producción de agua caliente sanitaria se resolvió recuperando el calor de condensación de las enfriadoras, lo que cubre la mayor parte de la demanda sin aporte adicional durante buena parte del año.
Resultado
El complejo opera desde su apertura con un consumo por habitación ocupada por debajo del objetivo fijado por la propiedad.
